Las claves educativas de ‘Ferran Adrià. Auditando el proceso creativo’

La exposición ‘Ferran Adrià. Auditando el proceso creativo’ tiene un objetivo ambicioso: analizar de forma exhaustiva el proceso creativo del chef catalán y su equipo de elBulli. Para que no te sientas abrumado, el Equipo Educativo del Espacio nos da las claves fundamentales para no perderse en el método creativo de Adrià.

El Equipo Educativo del Espacio Fundación Telefónica nos cuenta las  cinco claves que tienes que conocer para no perderte la Expo de ‘Ferran Adrià. Auditando el proceso creativo’:

1. ¿Cómo comenzó todo?

La exposición ‘Ferran Adrià. Auditando el proceso creativo’ nos descubre, a través de una colección de objetos emblemáticos, las distintas etapas por las que pasó elBulli desde que nació como un minigolf hasta que llegó a convertirse en el mejor restaurante del mundo.

El punto de inflexión fue la conferencia del gran chef Jacques Maximin a la que Adrià asistió en 1987, momento representado en la Expo por la revista que se encuentra debajo de la palabra ‘¡¡Oído!!’. En esta conferencia alguien le preguntó a Maximin qué era para él la creatividad, a lo que éste contestó “La creatividad es no copiar”. Según Adrià, ése fue un momento decisivo en su vida, el momento en el que decidió dejar de reinterpretar el legado de la Nouvelle Cuisine y crear algo que no tuviese referentes previos. Adrià se dio cuenta enseguida de que no podía conseguir algo realmente novedoso a través de fórmulas ya existentes: debía desarrollar un nuevo proceso creativo.

2. Cerramos el Bulli para abrir el Bulli

Motivado por esta idea de constante reinvención, el equipo de elBulli decidió cerrar en el año 2011, considerando que como restaurante no podía seguir innovando al mismo nivel. Así nació elBullifoundation, una fundación privada que pretende salvaguardar su legado y ofrecerle a cocineros de todo el mundo claves para la creación culinaria. Es gracias a ello que hoy contamos con esta exposición y que pronto existirá la Bullipedia. Pero volvamos a adentrarnos en lo que fue elBulli y vamos a descubrir cómo funcionaba.

3. Unos recursos inusuales

Los recursos organizativos, humanos y económicos fueron sus pilares. ElBulli cerraba durante 6 meses para poder invertir ese tiempo en la creación de nuevos platos y a partir del 2001 empezó a servir exclusivamente cenas.

En esta parte de la Expo te describimos cómo era este proceso: el equipo se dividía en equipo creativo y reproductivo, y contaba con 45 personas en la cocina y 20 en sala: 65 trabajadores para 50 comensales. Se invertía un 20% en I+D. Si consideramos que la inversión en I+D de los países de la UE se encuentra entre el 1 y el 4%, nos damos cuenta de la magnitud de este porcentaje.

El Bulli podría haber sido más rentable abriendo todo el año y durante todo el día, utilizando menos personal o invirtiendo menos en investigación, pero como se explicó en un curso sobre el restaurante impartido en Harvard  “Las cosas que hacen que elBulli sea ineficiente son las que lo hacen tan valioso para la gente”.

4. Técnicas creativas

Además de contar con unos recursos poco corrientes para un restaurante, elBulli desarrolló multitud de técnicas creativas novedosas. Entre ellas cabe destacar la interdisciplinariedad que les llevó a colaborar con diseñadores, empresas de alimentación, científicos o artistas; la búsqueda de inspiración y conocimiento en otras cocinas (como la japonesa) y en la naturaleza; y conceptos innovadores como  el de la vajilla como parte fundamental de la experiencia gastronómica, el de ‘sexto sentido’ o el de la célebre ‘deconstrucción’.

Junto a estas técnicas se encontraban otras dos muy importantes: el análisis y la catalogación. Cada idea para una nueva elaboración era analizada por el equipo creativo, que la valoraba según su interés conceptual. Posteriormente, tanto las que no pasaban ese filtro (las denominadas ‘lo que pudo ser y no fue’) como las que sí eran catalogadas. De esta manera elBulli evitaba copiarse a sí mismo sin darse cuenta, podía rescatar viejas ideas descartadas que quizás gracias a un nuevo descubrimiento podían funcionar, y contaba con una gran cantidad de información muy interesante que poder compartir con el mundo, como en el caso de esta exposición.

5. De principio a fin

En la sección El ravioli que se va, uno de los platos más icónicos de elBulli, es uno de los broches finales a la exposición. En ella se muestran las fases de la creación de un plato desde la primera chispa que inicia su producción hasta su materialización definitiva. Habiendo descubierto las claves del proceso creativo de elBulli, no os costará ahora identificar las técnicas creativas que se utilizaron en una elaboración tan singular como ésta.