Una innovación sostenible

Lo que sucede entre fogones depende de muchos factores. Lo que pasa en el día a día de un aula también. Desde la vida familiar, que marca una impronta determinada en cada alumno, hasta la mezcla que se genera cuando todos, alumnos y profesores, entran dentro de un mismo espacio-tiempo.

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“Los productos de temporada que han llegado hoy a la cocina no son los mismos de ayer ni mañana. Los alumnos, tampoco”

El docente está siempre abierto a cambios de última hora y las programaciones curriculares diseñadas previamente son un pilar indiscutible para afrontar imprevistos de forma eficaz. La mejor espontaneidad se cuece después de una buena planificación. Y gracias a dichos “papeles”, el educador podrá después desplegar su profesionalidad y en el “calor” del momento decidir qué es más conveniente hacer o no hacer, y cómo hacerlo.

Todos estos cambios: en el ámbito de las actividades o tareas diseñadas, la temporalización pensada, las herramientas o estrategias, etc. han de estar sujetos a dos conceptos a cultivar:

  1. Criterio pedagógico, basado en conocer y profundizar en la práctica de aula apoyándose antes o después en una o varías teorías. Este conocimiento conduce a una toma de decisiones consciente que se reafirma en el saber de pedagogos, psicólogos, sociólogos, etc. Y bebe de saber que la escuela ha de estar abierta a diversas fuentes (Hernando Calvo, 2016).
  2. Diálogo pedagógico, además de la experiencia propia y de la formación inicial y procesual docente, la segunda clave es el diálogo pedagógico, dentro de la propia comunidad educativa y con otros agentes externos. Porque no estamos solos y juntos llegamos más lejos, el proyecto de Escuelas Creativas, por ejemplo, se ha generado gracias a la aportación generosa de profesores y profesionales de diferentes ámbitos, procedencias… y establece un diálogo constructivo que lejos de caer en juicios está abierto a descubrir y permanecer en una mejora continua, con una actitud de curiosidad y aprendizaje (Stone Wiske, 1999).

Ferran Adrià en su desarrollo profesional siempre estuvo abierto a personas de diferentes áreas, dominios, etc. y en sus viajes bebió de fuentes que le permitieron innovar en su disciplina. Dos claves, que junto con la humildad, son imprescindibles en la creación y la innovación. Por ello, en nuestra propuesta, seleccionamos algunas de sus técnicas creativas que puedes consultar en “Menu de aprendizaje” destacando dos que nos parecen las más auténticas de elBulli: adaptación e inspiración, que tienen como eje esencial la transformación desde el conocimiento y la sistematización de los procesos en el día a día.

En cada trayectoria educativa (formación inicial, cursos,… ) se adquieren estrategias y técnicas que en su aplicación llevan a conclusiones de qué es mejor hacer, cuándo, dónde, el porqué sí o el porqué no, etc. Sin embargo, dichos aprendizajes y técnicas-estrategias o métodos pueden ser un puñado de “guisantes” o convertirse en poderosas habas mágicas. Todo depende de si nos atrevemos a incorporar dos ingredientes más: la sistematización y la gestión.

Para sistematizar nuestra práctica podemos utilizar diferentes instrumentos, algunos aparecen recogidos en ‘Edusapiens‘ como, por ejemplo, el diario reflexivo docente que ya comentamos en otras publicaciones anteriores y que te invitamos a explorar. Está de nuestra mano hacerlo fácil o complicado todo dependerá de nuestra competencia personal y profesional pero ante todo ha de sernos útil y ayudarnos a avanzar y aprender. Será necesario hacernos un hueco, 10-15 minutos, en la agenda diaria para parar, reflexionar y hacer evidente la distancia  entre lo que creemos, y/o sabemos que hay que hacer, y lo que realmente hacemos. Pero esta reflexión no será tarea de llanero solitario, será esencial formar redes docentes cotidianas para mejorar nuestro trabajo en las que a través de diferentes herramientas, como por ejemplo un protocolo de feedback “Critical friends” con el que se pueda recibir la visión  de los compañeros y compañeras a través de la crítica constructiva basada en la actitud positiva abierta, el deseo de mejorar, la sinceridad y la honestidad.

Cuando pensamos en gestionar puede venirnos a la mente desde el control y la organización de tiempos, actividades, agrupamientos, recursos, espacios… y dependiendo de nuestra personalidad docente y perfil pedagógico  tendrán más fuerza unos elementos sobre otros.

En ‘Genoma Creativo‘ se proponen diferentes estructuras y técnicas cooperativas, destrezas, rutinas o estrategias de pensamiento, de diferentes fuentes teóricas que a modo de ‘kit’ o mochila pueden ayudarnos a entrenar los superpoderes de nuestros alumnos. La propuesta se enmarca en un sistema de organización, para fomentar el criterio pedagógico y que unida a una gestión de los procesos educativos hacen que la innovación pueda llegar a ser sostenible.

Ferran Adrià nos regala muy a menudo en sus intervenciones uno de sus grandes tesoros para una innovación sostenible: “Sin gestión ni sistematización no hay posibilidad de innovación”. La experiencia profesional puede ser un grado pero sin su análisis y su sistematización no se define como transferible a otras realidades o fomenta su comunicación y puesta en común, es decir, de su crecimiento.

Autoría: Loli García García y Antonia Vivas Alonso.
Equipo Pedagógico de Escuelas creativas (aulaBLOG).


BIBLIOGRAFÍA:

Ruiz Tarragó, F. (2007). La nueva escuela. 1ª ed. Madrid: Editorial LID.
Stone Wiske, M. (1999). La enseñanza para la comprensión. 1ª ed. Madrid: Paidós.
elBulliFoundation (2017). Mise en place, el libro – CaixaBankLab. [online] Disponible aquí. [Recuperado el 21 mayo de 2017].
Hernando Calvo, A. (2016). Viaje a la escuela del siglo XXI. Fundación Telefónica. [online] Disponible aquí. [Recuperado el 21 de mao de 2017].

 

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