La autoevaluación: un punto crucial del proceso de aprendizaje

El Equipo pedagógico de Escuelas Creativas destaca las estrategias para la autoevaluación de los alumnos y que los docente pueden utilizar dentro del aula.

Como docentes, en un alto porcentaje, estamos habituados a ser quienes controlamos, diseñamos y gestionamos el aspecto de la evaluación, recayendo dicho proceso normalmente sobre la práctica del alumno.

Decía Dewey: «No aprendemos de la experiencia… aprendemos cuando somos capaces de reflexionar sobre la experiencia” (1). Y es que si no pasamos del «hacer algo» a la metacognición, no conseguiremos el poso suficiente para que el aprendizaje sea real y efectivo. Esa reflexión o metacognición, que nos hará aprender y avanzar, no sólo ha de recaer en los alumnos, sino que los docentes han de autoevaluar su práctica educativa para poder mejorarla.

Dentro de la Guía EduSapiens se dedica un amplio apartado al desarrollo del perfil docente. En este punto, se nos ofrecen diferentes instrumentos para nuestra evaluación, y podemos poner en especial relevancia el Diario Reflexivo Docente. Una herramienta sencilla, que nos llevará poco tiempo, pero que nos puede ayudar mucho para encontrar nuestras debilidades y fortalezas. Desde aquí podremos elaborar propuestas de mejora que hagan avanzar nuestra práctica educativa hacia las metas que nos proponemos dentro de nuestro plan para ser un «docente tres estrellas».

Una vez que los profesores hemos experimentado el hecho de reflexionar sobre nuestra práctica y cómo mejorar, entonces podremos llevar al aula estrategias de autoevaluación con los alumnos, para que ellos también puedan realizar propuestas de mejora sobre su trabajo diario y evolucionar para convertirse en “alumnos tres estrellas”.

A continuación ofrecemos una serie de estrategias para que los alumnos realicen la autoevaluación, que se puede utilizar en diferentes momentos del desarrollo de nuestra actividad dentro del aula. Están referidas a la evaluación general del alumnado. Los profesores ya sabemos que la evaluación no se puede limitar a la calificación final, aunque a veces nos cuesta recordarlo. Te proponemos cuatro ejemplos que consideramos de gran valor y que no nos van a permitir caer en ese olvido:

  • Desde el aprendizaje cooperativo: la estrategia ‘Parada de 3 minutos’, nos ayuda a que los alumnos reflexionen en voz alta y revisen lo aprendido y entendido junto a sus compañeros.
  • Entre las rutinas de pensamiento: la ‘rutina K-W-L’, hace que el alumno piense sobre aquello que está aprendiendo con cada paso que damos en el camino de aprendizaje de un tema en concreto o proyecto.
  • Junto con el diario de aprendizaje: planteamos preguntas sencillas de forma sistemática, en solo cinco minutos diarios, para que el alumnado reflexione acerca de su trabajo.
  • Con el trabajo mediante rúbricas: las dianas de autoevaluación nos permiten que el alumnado evalúe su quehacer puntuándolo, razonando su valoración y proponiendo mejoras para futuros trabajos o proyectos.

DESCARGA LAS ESTRATEGIAS DE AUTOEVALUACIÓN


Como puedes observar, estos elementos pueden ser instrumentos para utilizar recurrentemente en nuestros grupos, su dinamismo y practicidad ayudan a que puedan usarse de forma ágil y efectiva en el aula. Además, estos recursos están íntimamente relacionados con otros que hemos ido presentado en los anteriores posts que pretenden, al fin y al cabo, hacer evidente a los alumnos su propio proceso cognitivo. Anímate a utilizar estas estrategias en tu aula si no lo has hecho hasta ahora.

 

Autoría: Javier Ramos Sancha
Equipo pedagógico de Escuelas Creativas (aulaBLOG)


(1) Dewey, J. & Luzuriaga, L. (1995). Democracia y educación (1ª ed.). Madrid: Morata.